sábado, 29 de octubre de 2011

Ni de aquí, ni de allá.

Es extraño como estos pies van pisando el suelo, dando pasos hacia adelante sobre un camino que parece ser el correcto pero donde no se alcanza ver el destino.

Van caminando contentos, alegres, tranquilos, pero en el fondo yace cierta incertidumbre y un poco de duda.

Han saltado de aquí hacia allá durante muchos años, sin encontrar claramente aquel sentido de pertenencia a algún lugar en específico.

Zapatos han usado muchos, de diferentes tipos, de diferentes colores. Unos más cómodos que otros, algunos más bellos, otros de número equivocado, pero cada uno con una historia que contar.

En ocasiones han ido descalzos, sintiendo el suelo de la ruta recorrida, a veces de arena, a veces de concreto, a veces es con piedras y hoyos y vidrios, pero siempre con la mirada hacia enfrente.

Estos pies en algún momento tuvieron un camino muy visible, marcado de principio a fin. Después se atravesaron intersecciones, vueltas, retornos, atajos y ahora el destino es medio borroso.

Caminan felices en un lugar hermoso, pero deseando que otros pies los acompañaran a su lado. Corriendo, brincando, bailando, recorriendo los lugares, compartiendo e intercambiando los zapatos.

Cuando van al otro lugar a caminar, el piso es más frío, más gris y más tortuoso, pero se encuentra con otros pies agradables, que le hacen compañía y los hacen sonreír. Son pies que no paran de moverse cuando están juntos, pero a veces se pisan unos entre otros.

Estos pies no son ni de aquí, ni de allá. Y no tienen porqué serlo todavía. Mientras recorran el camino con los zapatos que quieran traer puestos, disfrutando paso a paso, incluso si se tropiezan, no importa si ahorita no ven el destino con claridad.

Ya llegará el momento indicado cuando tengan que detenerse para respirar, ver alrededor y decir "Este es mi lugar".

No hay comentarios.: